Sociedad Ambiental

Red Social Ambiental Iberoamericana

Alberti: "Quisiéramos que los políticos se acerquen y se queden, que no sea sólo para la foto"

Publicado en Agencia Nova | La recorrida que el jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, realizó por las obras de saneamiento del Riachuelo despertó sobradas polémicas. Abal Medina, en aquella oportunidad, había tenido una mirada esperanzadora sobre la situación de la cuenca y había disparado críticas sobre los otros dos gobiernos implicados.

Al provincial le reclamó el pago de los fondos adeudados; al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, directamente le dijo que “deje de hacerse el tonto y se ponga de una vez a trabajar".

Las críticas de las organizaciones ambientalistas no tardaron en llegar. La postura más rimbombante fue la de Greenpeace, que expresó: “Los cursos de agua de la cuenca Matanza- Riachuelo mantienen los mismos niveles de contaminación que tenían cinco años atrás, cuando comenzaron las gestiones de saneamiento en la Cuenca. Queda claro que no existe una evolución positiva en la calidad del agua y que los niveles de toxicidad son muy altos".

El presidente de la Asociación de Vecinos La Boca, Alfredo Alberti, quien viene trabajando hacia años en el saneamiento del Riachuelo, buscó una postura intermedia. Habló de la situación actual de la cuenca, opinó sobre la visita del jefe de Gabinete y comentó como es el trabajo después del desplazamiento del juez federal de Quilmes, Luis Armella.

¿Verdaderamente se ha avanzado en el saneamiento como señaló Abal Medina?

La situación del Riachuelo está mejor que hace cinco años atrás, sin duda. Pero queda mucho por hacer en este tema. Hay que tener presente que si la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (ACUMAR) dice que una empresa no contamina, de acuerdo a los parámetros que hoy tiene, hay que ser conscientes de que esa empresa sigue contaminando porque esos límites de volcado son muy altos y permisivos.

Entonces, estamos lejísimos, todavía, de decir que el Riachuelo está bien. Por supuesto, han habido muchas cosas positivas: el material sobrenadante y los barcos no están, tampoco los autos que estaban escondidos en el fondo y el olor ha disminuido.

Greenpeace le pidió a Abal Medina que “responda por las deficiencias en el plan de saneamiento del riachuelo”, ¿está de acuerdo con ese pedido? ¿Cuáles son esas deficiencias?

El informe de Greenpeace se basa en datos de la misma ACUMAR. Hay que saber interpretar esos hechos. Lo que está diciendo Greenpeace, en base a ese análisis que hicieron, es que el Riachuelo todavía no está como lo está exigiendo la Corte Suprema de Justicia. Nosotros hicimos un libro con científicos sobre la capacidad másica que tiene que tener el Riachuelo para absorber los vertidos y llegamos a la conclusión de que el río está absolutamente colapsado.

Los volcados de las industrias tienen que tender a cero. Entonces, mientras se permitan estos índices de vertido, es complicado. ACUMAR dice que no exige más para posibilitar que las empresas puedan progresivamente adaptarse a mejorar el nivel de volcado. Pero esa progresividad no está escrita en ningún lado.

Por ahora es sólo de palabra. Debe haber una resolución donde las empresas sepan que si hoy vuelcan cinco de cromo, el año que viene van a tener que tirar cuatro, después tres y así sucesivamente. Esto nos permitiría saber en qué plazo vamos a lograr los objetivos.

El jefe de Gabinete criticó a los otros dos gobiernos implicados en el tema del Riachuelo, el provincial y el porteño, ¿cree que existe, verdaderamente, esa diferencia en el nivel de preocupación sobre el tema entre los tres gobiernos mencionados?

Todos los gobiernos están en deuda. En la última audiencia que citó la Corte Suprema, el presidente, prácticamente, intimó, tanto a la provincia como a la ciudad, a enviar el efectivo y a comprometerse a hacerlo. Ambos dicen que están aportando un poco más o un poco menos.

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires sostiene, por ejemplo, que aportó en obras mucho más de lo que ACUMAR le está exigiendo. ACUMAR le respondió que está bien que haga las obras pero que lo que ellos necesitan es el dinero.
Yo supongo que esto se está debatiendo en la Justicia. Sinceramente, lo ignoro. Lo que sé es que tanto (ministro de Medio Ambiente de la Nación, Juan José) Mussi como Abal Medina están reclamando estos aportes.

¿Ve como positiva la llegada de funcionarios a visitar las obras del Riachuelo cuando antes, tal vez, no lo hacía?

En los años electorales, vemos a todos los políticos. En la Boca van a sacarse la foto en los barquitos que cruzan el Riachuelo. En este año vamos a ver muchas recorridas por la cuenca e inauguraciones de obras. Incluso hay obras que se inauguran más de una vez. Lo que quisiéramos es que los políticos se acerquen y que se queden, que no sea sólo para la foto. Nosotros buscamos que temas como el Riachuelo lleguen a la política pero de la mejor manera, no para que nos sigan mintiendo.

Esta es la política a la que nos tienen acostumbrados en esta parte del continente. Desde ya que se están consiguiendo cosas, eso nosotros lo reconocemos. Pero no tenemos que conformarnos y seguir exigiendo que el Riachuelo sea, verdaderamente, fuente de vida y de trabajo. Eso, en definitiva, es lo que pide la Corte: recomponer la cuenca en beneficio de la gente para que puedan disfrutarla y tengan buena salud en ella.

Los miembros del espacio “Unión por el Riachuelo” le hicieron a Juan José Mussi una propuesta para mejorar el desarrollo turístico y productivo del Riachuelo, cuyo eje es la navegabilidad de las aguas, ¿Cómo evalúa este pedido?

Es un disparate. Esa unión tiene un solo objetivo y es que el Riachuelo sea navegable para las areneras que están en el lugar. El señor que es hoy vicepresidente ejecutivo de ACUMAR (N. de R.: Antolín Magallanes) fue, hasta hace poco, director ejecutivo de Fundación por la Boca. Entonces, ya venía defendiendo esa postura desde esa fundación que está formada por un grupo de empresarios que estaban tras esta movida. Ahora, desde que está en la vicepresidencia, llevó a toda esa gente, armó una mesa y quiso decir que el pedido es por otra cosa. Acá el interés es uno solo.

Si discutimos si el Riachuelo es navegable o no, debemos pensar hasta donde lo hacemos navegable y qué profundidad le damos al curso de agua. Siempre se discutió si el Riachuelo debe ser dragado o no. Mussi, como presidente de ACUMAR, está recabando información para ver si se puede o no hacer eso porque media biblioteca dice que sí y la otra mitad que no. Hay que entender que los barcos areneros, al navegar, es como si estuvieran dragando el río todos los días. El Riachuelo tiene muy poca profundidad y estas chatas areneras van prácticamente rozando el fondo. Al avanzar, el navío va removiendo con sus hélices todos los barros y los lleva a la superficie.

El juez anterior (N. de R.: Luis Armella) suspendió la navegabilidad del río hasta que se decida qué se iba a hacer. Esto fue ratificado por la Corte. Espero que la Justicia sea coherente con lo que hasta ahora viene haciendo y no entre en este juego que es, realmente, una maniobra cuyos intereses son muy visibles.

Las empresas Arenera Pueyrredón y Silos Areneros S.A. son las que navegaban y que, ahora, están afectadas porque no pueden pasar hacia el interior del Riachuelo.

Tras el desplazamiento del juez Armella, la Corte Suprema estableció que la ejecución del fallo sobre el saneamiento del Riachuelo quedaría dividida en dos: una parte, a cargo del juez Jorge Rodríguez y la otra en manos del juez Sergio Torres.

¿Cuál ha sido el desempeño, hasta ahora, de los nuevos magistrados designados por la Corte? ¿Ha mejorado o empeorado la gestión del Riachuelo la división en dos de la ejecución del fallo?

Lamentablemente, cuando se hizo la denuncia contra el juez Armella, empezó una debacle en materia de procedimiento judicial. Desde esa fecha, hubo un estancamiento en los procesos que cada vez se fue haciendo más visible y profundo hasta que, finalmente, Armella fue desplazado. Actualmente tenemos dos jueces, uno con asiento en Morón y otro en Retiro. Todavía no tuvimos la oportunidad de hablar con ellos.

Tengo entendido que tienen la mejor voluntad pero realmente hemos entrado en una meseta importante. Esperamos tener, este mes o el otro, reuniones con los jueces y empezar a ver pronunciamientos para saber en qué dirección van y cuál es el ritmo de estos nuevos magistrados.

Nosotros sabemos que estos son temas políticos y tienen que ser resueltos por la política pero también sabemos de este respaldo que hay de la Justicia. Esperemos que los jueces federales hagan notar la fuerza de sus fallos. Sin un incentivo fuerte es difícil que se hagan las cosas. Somos un poco hijos del rigor.

Por Facundo de la Fuente

Vistas: 43

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Sociedad Ambiental para agregar comentarios!

Únete a Sociedad Ambiental

© 2017   Creada por Mariana Garcia Torres.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio